martes, 19 de diciembre de 2017

Sesiones con amor

Que me encanta hacer fotos no es ningún misterio a estas alturas. Desde bien pequeñita siempre me ha gustado hacer fotografías, ya fuera en cumpleaños, a mi familia o con mis amigos de fiesta. A medida que he ido creciendo, este amor por las instantáneas ha crecido conmigo y, ya hace bastantes años desde que me compré mi primera réflex con el dinero que gané trabajando durante todo un verano. También he hecho varios cursos pero en definitiva; creo que lo más importante no aparece en los apuntes sino en el tiempo que pasas disfrutando de lo que más te gusta. 

Me gusta preparar mi cámara, pasar un par de tardes buscando la ubicación perfecta (y anotarlo en mi cuaderno de ubicaciones) y esperar a la luz adecuada para disparar. Disfruto con los preparativos, comprando (o haciendo) atrezzo y con todo el proceso de edición que viene después de cada sesión. 

Me gusta la fotografía, pero sobre todo, me gusta la fotografía tranquila. La fotografía pausada y sin agobios. Por eso, los retratos y las instantáneas de embarazos y bebés son mis favoritas. Porque me dejan tomarme mi tiempo para pensar y componer. Me dejan crear y elegir como y cuando lo quiero. Lo que quiero plasmar y inmortalizar en una imagen. Y sobre todo, me permiten disfrutar.

Amo las fotografías luminosas en las que se respira amor. Y eso, creo espero que se note en cada imagen.

[Sobre estas líneas: Vir, Laia y la pequeña Vega]


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