miércoles, 4 de abril de 2018

Querido Marzo, estuviste días lloviendo y nevando sin parar; 21 para ser exactos. Porfa, trae ya el sol que necesito Vitamina D.
Me regalaste un fin de semana para mí, para mimarme, descansar y disfrutar del cine. Como si tu mismo supieras todo lo que venía, y me quisieras ofrecer un poco de relax antes de la tormenta. Semanas de no parar, de vuelta a las aulas, sacándome de mi zona de confort y dejándome baldada al final de la semana, pero con una sonrisa y la sensación de estar en el lugar adecuado. Empapándome de la ciudad, de nuevo.

Gracias por el finde "Remember" que nos dejó un domingo de muerte y destrucción, por poder disfrutar del amor y acompañar a nuestros amigos en la "bautiboda" o por la despedida en Sevilla que requirió toda una semana de cura de sueño, pero en la que aprovechamos al máximo hasta el último segundo.
Gracias por los paseos bajo el sol arreglando el mundo en tus últimos días, por las tardes de tortitas celebrando con ellas o los campeonatos de bolos. Gracias por descubrirme lugares nuevos que son magia y recordarme otros que me hicieron vibrar y experimentar con todos los sentidos. Y por poder compartir todos esos momentos con la gente que quiero.