Me encanta la forma en la que los bebés viven su primera vez en la nieve. Es una mezcla entre terror y fascinación.
Hace poco, estuvimos los 5 (y medio) en la sierra y aunque no había demasiada nieve, fue suficiente para hacer algunas fotos a la primera vez de H, que al principio estaba un poco asustado: ¿Pero mamá, que es esto blanco que escurre tanto? Poco después estaba lloriqueando porque nos teníamos que marchar.

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