martes, 5 de febrero de 2013

Piedras decoradas.

El otro día, cenando en casa de la abuela, mi primo pequeño encontró una piedrecita decorada con el nombre de mi madre y un dibujo de un ramo de flores. Él, que está en la época del "culo veo, culo quiero", me dijo que quería llevársela a casa. Tratando de explicarle que era un recuerdo que la abuela tenía guardado, le prometí hacerle una mucho más chuli. Et, voilá! Este es el resultado!
Con un poco de imaginación, unas piedras y rotus de colores, puedes hacer cosas muy monas. Asegurate de barnizarlas después de pintarlas (yo prefiero un barniz con brillo, para darle un acabado brillante pero también existen  en mate) y, además, no tendrás el problema de que se borre o manche.
A ver que se os ocurre!




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